Pedro David y la locomotora 130 🚂✨

Capítulo 1: El primer encuentro

Hace tres años, cuando tenía 6 años, mis papás me llevaron a conocer a la locomotora 130. Desde ese día, mi vida cambió. Esa gran máquina no era solo hierro y ruedas, era historia viva de mi comunidad.

Mi papá me había contado que hace 5 años un grupo de señores y señoras habían traído esa locomotora desde San José hasta Orotina. Yo le dije que me gustaría ir a verla y ayudar en lo que pudiera a esas personas. Luego me di cuenta que ellos se habían unido y formaron una Asociación de Desarrollo de Cultura para rescatar los valores tradicionales de nuestro cantón.

Con la ayuda de papá fui aceptado en el grupo de voluntariado de ADEPPCO en la estación de Orotina. Aunque soy el más joven, siempre me reciben con cariño, porque muestro muchas ganas de aprender.

Capítulo 2: Aprendiendo con ADEPPCO

Gracias a los amigos de esta Asociación de Desarrollo he aprendido mucho sobre trenes y electricidad. Escuchaba, preguntaba y anotaba todo. Cada día sentía que sabía un poquito más.

Con el tiempo, todos en la asociación me reconocieron como el voluntario más joven y entusiasta del pueblo.

Capítulo 3: Entrevista en la tele 📺.

Un día pasó algo sorprendente: los amigos de la asociación me invitaron para ser entrevistado sobre la locomotora 130 por el Canal 11, en el programa Informe 11: Las Historias.

Aunque estaba nervioso, me sentí bien porque me acompañó mi mamá. Hablé con orgullo de la locomotora, de su historia y de cómo llegaron los trenes a Costa Rica. Ese día sentí que había cumplido un gran sueño, por lo que siempre estaré agradecido con los señores de la Asociación de Desarrollo por haber hecho tan grande esfuerzo de traer la 130 hasta Orotina y luego restaurarla.

Capítulo 4: La feria científica

En la Escuela de Hacienda Vieja de Orotina hubo una Feria Científica en la que logré representar al circuito 09 de Alajuela, llevando un proyecto sobre la electricidad y las locomotoras. Por supuesto, la 130 estuvo presente en mi trabajo.

Frente a todos expliqué cómo funcionaban y por qué eran tan importantes esas máquinas. Los maestros me escuchaban con atención. Fue un momento especial, porque compartí lo que había aprendido en la estación con los señores de la Asociación de Desarrollo.

Capítulo 5: Una navidad brillante 🎄✨.

En el 2024, pude vivir algo mágico: la iluminación navideña de la locomotora 130.

Fui invitado a participar y hasta recibí un homenaje en esta fiesta que todos los años celebra la Asociación para los niños de mi comunidad. Una señora muy especial llamada Johana y que es parte de la directiva de ADEPPCO, me regaló una gorra igual a la de los maquinistas de los años 80s. Cuando me lo puso, me sintió como un verdadero maquinista de tren, como lo fue mi bisabuelo materno.

Capítulo 6: El encuentro con don Moisés

En un evento cultural de la Asociación de Desarrollo conocí a don Moisés Gutiérrez, uno de los maquinistas de mayor edad de nuestro pueblo.

Él es abuelo de un miembro de la Junta Directiva de la asociación y recuerdo que tenía una gran memoria y muchas historias que contar. Yo lo escuchaba con admiración, imaginando cada viaje y cada momento vivido en la 130.

Capítulo 7: El desfile de faroles

El Desfile de Faroles del año 2024 ya se sentía en todo el cantón. Desde temprano, las calles se llenaban de niños, familias y faroles de todos los colores. A las seis de la tarde llegó el momento esperado: iluminar nuestros faroles y dejar que la noche brillara con nuestras luces.

Pero mi farol no era como los demás. El mío era especial, representaba a la locomotora 130. Lo construimos con cariño entre mi mamá, mi papá y yo. Cada pedacito tenía nuestro esfuerzo y nuestra ilusión.

Me sentí muy orgulloso de vivir en este pueblo donde todos amamos tanto a la 130. Esa noche, mientras caminábamos con los faroles encendidos, supe que estaba llevando un pedacito de nuestra historia en mis manos.

Capítulo 8: Todos quieren a la 130 en mi pueblo

Pero no solo yo quiero mucho a la locomotora 130.  Muchos en mi comunidad la admiran y hacen actividades y proyectos escolares sobre ella, como por ejemplo los chiquitos del Jardín de Niños de Orotina que hace poco hicieron un acto cultural y los estudiantes del Colegio de Orotina que hicieron una maqueta de la 130 donde los niños podíamos entrar y tomarnos fotos.

Capítulo 9: Un sueño hecho realidad 🌻

En estos tres años he aprendido más de lo que nunca imaginé. Con el apoyo de mis papitos y de ADEPPCO, pasé de ser un visitante curioso a un voluntario muy activo, pues aún continúo aportando mi granito de arena para embellecer la estación de Orotina y mi querida locomotora.

Por ejemplo, los señores de ADEPPCO el año pasado hicieron una gran jardinera frente a la locomotora 130, donde niños de escuela sembraron árboles para reforestar un poco el área de la estación.  

Me sentí muy alegre cuando la Asociación me permitió ir a sembrar semillas de girasol en esa jardinera, los cuales en poco tiempo florecieron frente a la maquina 130 y la embellecieron al atardecer. Hace como un mes volví a sembrar mis girasoles y espero que pronto vuelvan a dar sus bellas flores.

Capítulo 10: La importancia de una comunidad unida  DINADECO: Dirección Nacional de Desarrollo de la Comunidad - Cámara Brunca

La locomotora 130 no solo me enseñó sobre trenes y electricidad. También me mostró lo que vale la amistad, la unión de la comunidad en una asociación de desarrollo, la historia y la pasión por aprender.

Y así, cada vez que miro la 130, siempre recuerdo que los sueños sí se cumplen cuando se trabaja con amor. 🚂💖

Pedro David Cortes Ramos, 9 años, 2025.