El ferrocarril marcó profundamente la historia de Orotina en el siglo XX. La actividad ferroviaria no solo configuró la vida económica y social del cantón, sino que también dejó una huella imborrable en su identidad cultural. Con una línea férrea que atravesaba su territorio y hasta 14 estaciones activas en su mejor época, Orotina vivió al ritmo del tren por casi un siglo, desde 1903 hasta el cierre del servicio en 1995.
El cese de operaciones ferroviarias representó un golpe devastador para la comunidad, que dependía en gran medida de esta actividad. Sin embargo, con el paso de los años, Orotina ha encontrado formas de preservar su legado ferroviario. Una de estas iniciativas es el Día del Ferrocarrilero en Orotina, celebración que cumple una década desde su instauración.
El nacimiento de una tradición
En 2015, la Asociación de Desarrollo Específica para la Preservación del Patrimonio Cultural de Orotina (Adeppco) impulsó la creación de un evento que rescatara la memoria ferroviaria del cantón. Con el respaldo de la Municipalidad de Orotina, se llevó a cabo la primera edición del Día del Ferrocarrilero en el Parque José Martí, reuniendo a exferrocarrileros, venteras, autoridades civiles y al público en general.
Cada edición de esta celebración ha girado en torno a un tema central vinculado a la historia del ferrocarril en la comunidad. Así, se han dedicado jornadas a oficios ferroviarios como maquinistas, conductores, brequeros y peones de vía, así como a las venteras, mujeres que hicieron de la venta de alimentos y bebidas en las estaciones una forma de vida.
La restauración del legado ferroviario
Uno de los hitos más importantes en la preservación del patrimonio ferroviario de Orotina fue la llegada de la locomotora Siemens 130 en 2017, trasladada desde San José por Adeppco. Su restauración culminó en 2022, impulsando nuevos esfuerzos para recuperar otras estructuras históricas vinculadas al tren. La Municipalidad asumió el reto de restaurar la bodega de la estación de Orotina, mientras que Adeppco se comprometió a recuperar el antiguo taller eléctrico y su entorno.
Estos esfuerzos han permitido que el Día del Ferrocarrilero se realice en un espacio cargado de historia: la estación de Orotina. Este lugar, testigo de incontables jornadas de trabajo ferroviario, se ha convertido en el escenario ideal para rememorar la importancia del tren en la vida de la comunidad.
Un evento con futuro
A lo largo de los años, el Día del Ferrocarrilero en Orotina se ha consolidado como un evento fundamental en la agenda cultural del cantón. Más allá de la nostalgia, esta celebración busca honrar a quienes construyeron su futuro en torno al ferrocarril y transmitir a las nuevas generaciones el valor de este patrimonio.
La preservación de la memoria ferroviaria no solo permite entender el pasado, sino que también abre la puerta a nuevas oportunidades de desarrollo cultural y turístico para Orotina. En este sentido, la continuidad de este evento es clave para seguir fortaleciendo el vínculo entre la comunidad y su historia.






