El primer encuentro: cautiverio y dominación en la conquista de Costa Rica

A mediados del siglo XVI, tras la llegada de los conquistadores españoles en el periodo de conquista militar y establecimiento colonial, la población indigena de origen Chorotega al huir de la persecución española que se desarrollaba en el Golfo de Nicoya, el cacique Coyoche y parte del pueblo indigena Gurutiña se establecieron en las planicies del Río Grande, entre lo que hoy se conoce como Ceiba y Mastate de Orotina. 

En 1562, el conquistador Juan de Cavallón y sus logró cercarlo y pactó su sometimiento a la Corona Española, incorporando a varios de sus súbditos como guías de la expedición que llevó a cabo hacia el interior del país. 

Diferente resultado obtuvo con el cacique Garabito, quien se opuso férreamente a la Corona y protagonizó encarnizadas batallas hasta su sometimiento

Presencia colonial en las Llanuras del Río Grande

Durante el periodo colonial, extensos territorios del Pacífico Central fueron entregados a familias terratenientes del Valle Central, como la familia Oreamuno de Cartago.

Entre sus propiedades destacó la hacienda Pigres, de más de cinco mil hectáreas, que se extendía desde la costa hasta el oeste de la actual Orotina.

Además de explotar sus recursos naturales y ganaderos, la familia utilizaba la hacienda como lugar de recreo y descanso.

Origen de la Hacienda Santo Domingo

Aunque no se conoce la fecha exacta de su fundación, para 1822 la Hacienda Santo Domingo pertenecía al gobernador de Esparza, capitán Juan Manuel de Cañas.

Esta extensa propiedad se ubicaba en las llanuras del Río Grande, donde hoy se encuentra el distrito de Hacienda Vieja de Orotina, nombre que conserva en honor a esta antigua hacienda española.

Con el tiempo, toda la zona pasó a conocerse como las Llanuras de Santo Domingo.

Plano de ubicación de haciendas y terrenos coloniales en las Llanuras de Santo Domingo

Antes de 1850 aun persistía la presencia de grandes haciendas coloniales en propiedad de ricos hacendados del valle central o de la Iglesia Católica. 

Primer colono costarricense después de la Independencia de Costa Rica.

Tras la independencia, las zonas costeras y llanuras del país quedaron en el abandono, mientras la vida se concentraba en el Valle Central.

Para fomentar su poblamiento, el gobierno promulgó en la década de 1830 la primera ley de denuncio de tierras.

En las Llanuras de Santo Domingo, uno de los primeros registros corresponde a don Manuel Hernández, funcionario municipal de San José, quien junto a su esposa ocupó extensos terrenos en la parte oeste y central de la región

Presencia de la Iglesia Católica como herencia de la época colonial.

Durante el siglo XIX, la Iglesia Católica en Costa Rica tuvo gran influencia en la tenencia de tierras.

Un ejemplo fue la Cofradía de Mastate, propietaria de una extensa hacienda en el distrito de Orotina que aún conserva ese nombre.

Las ganancias de esta propiedad se destinaban al sostenimiento del convento franciscano de la Villa de Esparza.

Pioneros Campesinos de las Llanuras de Santo Domingo

Los primeros colonos que llegaron a Santo Domingo de San Mateo provenían del Valle Central y en su mayoría eran campesinos excluidos de la riqueza de las haciendas cafetaleras del Valle Central.

Muchos vecinos del cantón de Orotina heredaron dichos apellidos

Primera incursión de Primo Vargas y su padre en las Llanuras de Santo Domingo

Con la segunda Ley de Denuncios de Tierras de 1850, nuevos colonos llegaron a las Llanuras de Santo Domingo.

Entre ellos destacó José María Vargas, transportista de café de Desamparados, quien junto a su hijo Primo conoció la región al recorrer el Camino de Carretas.

A partir de ese entonces don José María comenzó a adquirir terrenos para ganado en el sector de lo que hoy es Hacienda Vieja para luego heredarlos a su hijo mayor.

Años después, aquel joven se convertiría en uno de los principales impulsores del surgimiento del cantón de Orotina.

Inicia el progreso de las Llanuras de Santo Domingo

Con el anuncio del primer proyecto ferroviario para la región en 1867, el gobierno reconoció la importancia de las Llanuras de Santo Domingo y construyó en 1868 el primer puente sobre el río Machuca.

Esta obra permitió acceder a la zona sin cruzar el río, impulsando su economía y crecimiento poblacional. A partir de ese momento se consolidaron dos poblados en las llanuras: Santo Domingo de San Mateo y el Mastate de San Mateo.

Construcción de la casona de la hacienda coyolar de Orotina

Rafael Iglesias Castro y su familia ordenan la construcción de una gran casona para dirigir desde ahí su hacienda.

La edificación se conoce como la Casona de la Hacienda Coyolar y subsiste hasta el día de hoy.

Plano de caseríos en las Llanuras de Santo Domingo a finales del siglo XIX

Para esta época, nuestra comunidad estaba integrada al Cantón de San Mateo a través de dos distritos: Santo Domingo de San Mateo y El Mastate de San Mateo

El encuentro que cambio el rumbo de nuestra region

Antes de su gran labor filantrópica Primo Vargas Valverde se reunió en 1894 con el gran poeta cubano José Martí en su hacienda de Santo Domingo de San Mateo.

Como resultado de ese encuentra Vargas asumió con suyo muchos de los ideales de Martí y los puso en práctica muy pronto

La labor filantrópica de Primo Vargas: la Parroquia

Para finales del siglo XIX, Santo Domingo de San Mateo ya contaba con una pequeña ermita y una escuela.

En 1894, el visionario líder Primo Vargas impulsó la construcción de la primera parroquia de las llanuras en terrenos de su propiedad, obra que fue concluida en 1896 gracias al apoyo de la comunidad.

Don Primo también donó los terrenos de la iglesia y el parque para el beneficio del poblado.

Santo Domingo de San Mateo

En 1898 se ordenó desde San José que el pueblo de Santo Domingo de San Mateo fuera rediseñado para asumir un rol de ciudad organizada para recibir el paso del Ferrocarril al Pacífico.

La labor de levantamiento y diseño de dicho reordenamiento correspondió al Ingeniero Alberto González Ramírez

El auge del Ferrocarril al Pacífico

La llegada del primer ferrocarril a Santo Domingo de San Mateo en 1902 dio a conocer en el Valle Central el crecimiento económico de la región.

Esto provocó una fuerte migración de campesinos, quienes llegaron en busca de trabajo en las haciendas o para establecer pequeñas parcelas y formar sus propias labranzas.

Desvió del Ferrocarril al Pacifico

En 1903 el Ferrocarril al Pacífico iba a ser desviado desde Hacienda Vieja hacia San Mateo.

Primo Vargas actuó rápido y visitó al Presidente Ascensión Esquivel ofreciéndole tierras gratis para que el ferrocarril continuara por Orotina.

Acta de emancipación

En 1907, los vecinos de Santo Domingo de San Mateo, liderados por don Primo Vargas Valverde, se reunieron en la plaza del pueblo para firmar una solicitud dirigida al Congreso de la República.

Su objetivo era que los distritos de Santo Domingo y Mastate se separaran del cantón de San Mateo, en la provincia de Alajuela, con el fin de crear un nuevo cantón que llevaría el nombre de Orotina.

Este acto representó un importante paso en la lucha por la autonomía y el desarrollo de la comunidad.